Has oído hablar de los Seguros de Comunidades de Propietarios pero, ¿conoces sus ventajas?

Como su nombre indica, los Seguros Multirriesgo de Comunidades están diseñados para proteger el patrimonio común de vecinos y propietarios de los múltiples riesgos a los que se pueden enfrentar. Es decir, responden ante los siniestros que afectan a la estructura, la fachada, el suelo, las puertas, etc. de la finca, según las coberturas que se contraten y una vez comprobado que la reclamación no puede ser exigible al constructor del inmueble, tal y como recoge el artículo 17 la Ley 38 /1999, de 5 de noviembre, de Ordenación de la Edificación. Estas incidencias pueden ser muy comunes ya que, tal y como indican desde la Unión Española de Entidades Aseguradoras y Reaseguradoras (UNESPA), el sector asegurador atiende unos 906.000 siniestros en comunidades de vecinos al año alcanzando los 372 millones de euros la suma de las indemnizaciones y reparaciones realizadas por las entidades.

A pesar de que no existe ninguna ley a nivel nacional que obligue a contratar una póliza de estas características a las comunidades de vecinos, sí existen disposiciones legales que en el caso de la Comunidad Valenciana (artículo 30 de la Ley 8/2004, de 20 de octubre) y Madrid (artículo 24 de la Ley Madrid 2/1999, de 17 de marzo) hace obligatoria la suscripción de una póliza que cubra, mínimo, el riesgo de incendio y la responsabilidad civil ante terceros. En España existen más de 743.000 edificios asegurados y es que disponer de una póliza de estas características es más que recomendable para evitar las derramas y problemáticas que pueden surgir ante un inesperado siniestro.

¿Qué cubre un Seguro Multirriesgo de Comunidades?

Algunas de las coberturas que ofrecen estos seguros son:

  • Incendio: causado por negligencias, rayos o explosiones.
  • Realojamiento provisional en el caso de que los daños sufridos por la estructura no permitan volver a su interior hasta su rehabilitación
  • Responsabilidad civil: cubre daños sufridos por terceros en las zonas comunes del edificio
  • Robo, hurto y daños materiales derivados de esas acciones, pudiendo incluirse el robo de fondos o documentos comunitarios.
  • Fenómenos atmosféricos: además de los incendios causados por rayos y ya mencionados en el primer punto, se incluirían en este ítem aquellos destrozos causados por temporales (granito, lluvia, viento), etc.
  • Daños eléctricos: daños en las instalaciones eléctricas que pueden incluir desde el ascensor hasta el portero automático.
  • Daños por agua: rotura de tuberías, goteras, etc. diferenciando los daños causados en las viviendas privadas y en las zonas comunes.
  • Roturas e impactos: cubriría la rotura de aquellos elementos frágiles como cristales, espejos, etc. así como los impactos sufridos en la estructura del edificio por vehículos, animales o aparejos varios.
  • Tratamiento, prevención y control de plagas
  • Servicio de asistencia técnica 24 horas, 365 días al año

Pero si algo caracteriza a este tipo de seguros es su flexibilidad, pudiendo ir desde una modalidad básica hasta una más compleja que contemple, incluso, la asistencia y protección jurídica. Todo ello dependerá, solamente, de las necesidades de cada construcción y de sus inquilinos.

Es complementario del seguro de hogar

Contar con un Seguro Multirriesgo de Comunidades no implica renunciar al Seguro Multirriesgo del hogar, y viceversa. Ambas pólizas son complementarias ya que, aunque pueden tener coberturas muy parecidas, protegen riesgos distintos y, por ejemplo, el seguro de comunidades no protege el contenido de la vivienda. Sin embargo sí que hay servicios que se pueden duplicar si existen contrataciones específicas, como puede ser el mantenimiento del ascensor, por lo que se recomienda revisar las condiciones de cada una de las pólizas antes de cerrarlas.

En S4 contamos con un departamento especializado en la gestión de riesgos para particulares que buscará las mejores opciones personalizadas para ambos riesgos (comunidades de propietarios y hogar), analizando cada caso particular, resolviendo cualquier duda que pueda surgir y evitando duplicidades en las coberturas y los gastos que ello implica. No dudes en ponerte en contacto con nosotros a través del correo electrónico s4@s4net.com o en el teléfono 902 50 46 94.

En el Día Mundial del Medioambiente nos preguntamos: ¿cómo afecta a nuestra salud la contaminación?

Tal y como indica la Organización Mundial de la Salud (O.M.S.), cada año fallecen alrededor de siete millones de personas como consecuencia de la contaminación y, de acuerdo con los nuevos informes publicados, más de un millón y medio se corresponden con defunciones de niños menores de cinco años. Su vulnerabilidad, la exposición al tabaco ajeno o a aire poco depurado son algunos de los factores que nos sitúan ante esta cifra. Además, respirar o ingerir determinadas sustancias o partículas impuras durante el embarazo pueden incluso afectar al correcto desarrollo del feto y a su peso.

Aunque en cada lugar las condiciones del aire y la contaminación dependen de las actividades industriales que allí se desarrollen (industria metalúrgica, centrales térmicas o nucleares, etc.), del uso de determinados productos químicos (pesticidas, herbicidas, etc.) o del volumen de tráfico entre otros, ésta afecta a todos los seres vivos, incluidos animales y plantas, que interactúan en ese espacio. En términos generales se puede decir que existen ciertas enfermedades que se pueden ver agravadas por la exposición continua a un aire de baja calidad, como son dolencias respiratorias, procesos alérgicos, problemas cardíacos, crisis de asma o cáncer de pulmón, pudiendo ser causa y consecuencia de mortalidad prematura.

¿Qué medidas se están tomando?

La polución del aire supone un grave peligro para la salud y afecta, irremediablemente, al número de visitas a urgencias, al aumento del número de ingresos hospitalarios y, en definitiva, a la reducción de la esperanza de vida. Por ello, a nivel europeo se han tomado medidas estableciendo unos límites legales de contaminación que ningún país debería sobrepasar y organizaciones como la O.M.S también pautaron medidas para controlar la emisión de determinadas partículas contaminantes. Sin embargo, la realidad nos deja ver que no hay umbrales seguros  y que lo ideal será lograr, a largo plazo, reducir a la mínima expresión la contaminación a través de la gestión de energías alternativas y renovables frenando, a la vez, el cambio climático y sus consecuencias.

A nivel social, en los últimos años se ha avanzado considerablemente en el conocimiento y reconocimiento de este fenómeno y las familias han tomado conciencia de la necesidad de cooperar para poner fin o, en su defecto, reducir, la contaminación: reciclaje en los hogares, gestión energética óptima, uso del transporte público, etc., apreciándose también una tendencia al alza en cuanto a la fabricación natural y la implantación de modelos productivos menos agresivos por parte de las empresas.

En S4 “somos conscientes de que cada acción cuenta y cuando hablamos de preocupación y dedicación por y para nuestro entorno, hablamos también de medioambiente. Trabajamos cada día para que todas las personas que nos rodean disfruten de cada instante de la vida asegurándoles su total tranquilidad. Queremos que disfruten de la sensación de bienestar que te da, por ejemplo, respirar aire limpio y puro, y lo queremos durante muchos años”, concluye D. Alfredo Blanco, Director General de S4.

Aprender a gestionar el estrés, pieza clave para mejorar la salud

El estrés y la ansiedad se han convertido en dolencias comunes de la sociedad moderna. Aunque su origen pueda responder a muy diversas razones y a pesar de que la manera de sentirlas y gestionarlas dependen de cada persona, se puede decir que existen una serie de pautas que, de manera generalizada, pueden ayudar a mejorar el estado de ánimo cuando se sienten o padecen estas emociones. Llevarlas a la práctica es la mejor opción para evitar que estas enfermedades del siglo XXI se vuelvan crónicas y acaben resultando extremadamente perjudiciales tanto para la salud física como emocional.

Pautas a seguir para evitar el estrés en el día a día

  1. Identificar el origen del estrés. Para ello, se recomienda registrar cada día cuáles son las situaciones que pueden generar estrés o ansiedad con el objetivo de comparar, finalmente, si existe alguna conexión entre ellas. En caso afirmativo, se podrán tomar las medidas oportunas para atacar el origen del problema.
  2. Realizar alguna actividad física: además de ayudar a aclarar las ideas, el deporte potencia la relajación del cuerpo y la mente disminuyendo la sensación de agobio al liberarse endorfinas y aumentar la sensación de bienestar.
  3. Establecer metas a corto plazo y planificar tácticas para alcanzarlas: los objetivos que se plantean deben ser, sobre todo, asumibles.
  4. Tomarse un tiempo para descansar: es importante dormir de seis a ocho horas al día para que mente y cuerpo puedan repararse y comenzar una nueva jornada cargados de energía. El deporte puede ayudar a conciliar el sueño por las noches en caso de que ese estrés y/ o ansiedad perjudiquen su calidad.
  5. Tratar de ser resolutivo: a veces los problemas parecen más grandes de lo que son en realidad. Se puede comenzar resolviendo una parte, por pequeña que sea, y aprovechar la satisfacción que ello produce para motivarse y seguir avanzando hasta darlo por cerrado.
  6. Aprender a relajarse: respirar profundamente, tomar el aire unos minutos, caminar o disfrutar de una comida pueden hacer que la actitud para enfrentarse al problema se torne positiva.
  7. Darse algún capricho saludable: en situaciones de estrés es común reaccionar ingiriendo alimentos calóricos y grasos, aumentando el consumo de tabaco, etc. Estos productos no van a solucionar el problema y, además, serán perjudiciales para la salud. La mejor reacción pasa por realizar actividades que proporcionen placer como leer, darse un baño con aceites, ir al cine, darse un masaje, etc.
  8. Eliminar las interrupciones y distracciones cuando se está concentrado en alguna tarea importante.
  9. Delegar responsabilidades: confiar en el entorno y liberarse de algunas tareas puede ser crucial para evitar el estrés y la presión.
  10. Hidratarse: mantenerse hidratado ayuda a calmar la ansiedad y disminuir la tensión.

Si la sensación persiste, acudir a un especialista

Si tras practicar estos diez consejos el estrés o la ansiedad siguen presentes o se vuelven crónicos, es oportuno contar con ayuda profesional que indique la terapia más adecuada. En S4 Correduría de Seguros y Gerencia de Riesgos te ofrecemos los mejores seguros de salud para que cuentes con el asesoramiento médico de los mejores especialistas. Desde nuestro Departamento de Previsión Social estudiaremos tu caso particular y diseñaremos soluciones personalizadas y adaptadas a tus necesidades. En S4 te ayudaremos a asegurar lo que de verdad importa.

Puedes contactar con nosotros a través de la dirección de correo electrónico psocial@s4net.com o en el teléfono 986 441 016.