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El verano concentra el 43% de los incendios en empresas en todo el año

Las altas temperaturas típicas del verano provocan cada año numerosos incendios en las instalaciones de las empresas e industrias en nuestro país. Así, en 2022, el 43% de los incendios que sufrieron las empresas en todo el año, tuvieron lugar durante el periodo estival. Así lo refleja un informe elaborado por AXA. Este porcentaje supone un aumento de 8 puntos con respecto a los incendios registrados en 2021.

En concreto, los meses de julio y agosto del año pasado concentraron el 24% de los incendios en empresas que tuvieron lugar en todo el año; frente al 19% de los siniestros ocurridos en los mismos meses de 2021. Este crecimiento está correlacionado con el hecho de que 2022 fue el peor año del siglo en lo que a incendios forestales se refiere en España.

Los costes de los incendios también experimentaron el año pasado un repunte muy significativo. El 43% de los siniestros mencionados entre junio y septiembre supusieron en 48% de las indemnizaciones a industrias afectadas por incendios de todo el año, 13 puntos porcentuales más que en el verano de 2021. También cabe destacar que, de todos los siniestros que sufren las empresas a lo largo del año, los relacionados con incendios suponen el 41% de las indemnizaciones.

Ante el alto número de incendios sufridos por empresas e industrias durante el verano, recordamos la importancia de revisar de forma periódica algunos aspectos del seguro tales como los materiales de construcción, las medidas de protección y los capitales asegurados. Y en caso de haber sufrido alguna modificación, es imprescindible regularizar la póliza para no sufrir una situación de infraseguro en caso de siniestro.

Consejos para evitar incendios en empresas e industrias

Existen una serie de acciones de mantenimiento que ayudan a prevenir incendios en las empresas e industrias:

  • Controlar en todo momento la temperatura ambiental puede ahorrar muchos disgustos. De esta forma, evitaremos que los equipos mecánicos trabajen a una temperatura superior a la recomendada por el fabricante. Además, es recomendable tener a punto los sistemas de refrigeración para evitar un sobrecalentamiento de los equipos eléctricos que se encuentran en salas cerradas.
  • Almacenar y manejar cuidadosamente los productos inflamables, haciendo caso a las indicaciones de los fabricantes y la normativa vigente. En este sentido, la distancia mínima recomendada entre el cerramiento exterior de una nave o de una fábrica y el almacenamiento de un material combustible es de 10 metros.
  • En el caso de plantas industriales ubicadas junto a bosques, se deberá ampliar el perímetro de seguridad de la zona libre de material combustible. En este caso, la recomendación es de 25 metros desde la primera línea de árboles. Si se trata de una zona de viento intenso, la distancia de seguridad se amplía a 50 metros.
  • La limpieza es clave en la prevención contra incendios. Es recomendable extremar la limpieza de la superficie de los equipos eléctricos y mecánicos, ya que el polvo de estas superficies sometido a altas temperaturas es una mala combinación. También es importante extremar la limpieza de zonas donde se trabaja con metales o vidrio ya que los restos pueden concentrar luz y calor.
  • Es muy importante retirar todos los residuos de labores de limpieza, ya que también pueden desprender gases inflamables.
  • En las zonas exteriores, es clave retirar hierbas secas o residuos que puedan arder fácilmente.
  • Mantener los cables eléctricos lejos de superficies calientes y sustituir aquellos cables en mal estado (viejos, quemados, pelados, expuestos a la intemperie) ya que son una seria amenaza de accidente.
  • Finalmente, es imprescindible tener un manual contraincendios que conozcan los empleados para saber qué cómo han de actuar en caso de siniestro

Fuente: AXA

La obligatoriedad de contar con un protocolo de acoso laboral en la empresa

Todas las empresas -sea cual sea el tamaño, sector o número de personas en plantilla- tienen la obligación de prevenir y actuar frente a cualquier tipo de conducta constitutiva de acoso. Así lo establece el artículo 48 de la Ley Orgánica 3/2007, de 22 de marzo, para la igualdad efectiva de mujeres y hombres, así como el Real Decreto 901/2020, de 13 de octubre, por el que se regulan los planes de igualdad y su registro y se modifica el Real Decreto 713/2010, de 28 de mayo, sobre registro y depósito de convenios y acuerdos colectivos de trabajo, y el artículo 14 de la Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de prevención de riesgos laborales.

Además, desde el ámbito penal, la empresa puede responder penalmente de los delitos contra la integridad moral y de acoso sexual si no se han adoptado y ejecutado con eficacia, antes de la comisión de estos delitos, modelos de organización y gestión que incluyan las medidas de vigilancia y control idóneas para prevenirlos o para reducir de forma significativa el riesgo de su comisión (disposición final cuarta de la Ley Orgánica 10/2022, de 6 de septiembre, de garantía integral de la libertad sexual).

Por lo tanto, aunque no estés obligado a contar con un Plan de Igualdad, si estás obligado a implantar un protocolo específico (Protocolo de prevención y actuación frente al acoso moral, sexual y/o por razón de sexo), así como informar y formar a la plantilla del mismo.

Estas medidas responden a la necesidad de prevenir, sensibilizar y, en su caso, atajar, con todas las garantías, estas formas de violencia y discriminación en el ámbito laboral, además de garantizar el cumplimiento de la norma desde la perspectiva laboral y penal.

Pero, ¿cómo elaboro un Protocolo que sea efectivo y adecuado?

La respuesta es fácil. Para una correcta y efectiva implantación del Protocolo de prevención y actuación frente a conductas constitutivas de acoso, las empresas deben asegurarse que el citado Protocolo contenga los siguientes puntos esenciales:

  • Declaración de principios y posicionamiento de la empresa frente al acoso.
  • Concepto y tipificación del acoso moral, acoso sexual y acoso por razón de sexo.
  • Procedimiento de investigación.
  • Resolución del procedimiento, conclusiones, régimen disciplinario y sancionador.
  • Política de divulgación.
  • Evaluación y seguimiento.

Además, el Protocolo responderá a los siguientes principios:

  • Prevención y sensibilización del acoso moral, sexual y/o por razón de sexo.
  • Información y accesibilidad de los procedimientos y medidas.
  • Confidencialidad y respeto a la intimidad y dignidad de las personas afectadas.
  • Respeto al principio de presunción de inocencia de la supuesta persona acosadora.
  • Prohibición de represalias de la supuesta víctima o personas que apoyen la denuncia o denuncien supuestos de acoso sexual y por razón de sexo.
  • Diligencia y celeridad del procedimiento.
  • Garantía de los derechos laborales y de protección social de las víctimas.

En conclusión, y a modo resumen, a través de un Protocolo de prevención y actuación frente al acoso, las empresas deben implantar las siguientes medidas y acciones:  

¿Y si no implanto un Protocolo de acoso laboral?

Como mencionábamos, la elaboración de un Protocolo de prevención y actuación frente al acoso es obligatorio, por lo que su no implantación tendrá como consecuencias, desde el ámbito laboral, la imposición de multas reguladas en la Ley de Infracciones y Sanciones en el Orden Social; y, desde el ámbito penal, tu empresa será penalmente responsable por la no implantación de dicho Protocolo, aplicándole las penas previstas en el Código Penal.

Desde S4, a través de nuestro departamento de Compliance y Consultoría Legal, estamos preparados para el asesoramiento y la implantación de un Protocolo de prevención y actuación frente al acoso moral, sexual y/o por razón de sexo que le permita adecuarse a la legalidad vigente tanto en materia de responsabilidad laboral como en materia de responsabilidad penal.