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Seguro frente a incendios para viviendas y negocios

Con la llegada del nuevo año, toca hacer balance de las cifras de siniestros registradas por el seguro frente a incendios en 2021. Las estadísticas demuestran que la probabilidad de sufrir un incendio es muy baja. Sin embargo, cuando se producen, provocan muchos daños. No en vano, el seguro paga al año 500 millones de euros para arreglar o indemnizar los daños causados por las llamas.

Ésta es una de las conclusiones del informe ¡Fuego! Los incendios asegurados. Datos 2020-2021 elaborado por Estamos Seguros, iniciativa impulsada por UNESPA (Asociación Empresarial del Seguro), en colaboración con CEPREVEN y TECNIFUEGO. El objetivo, es poner de relieve la importancia de contar con un seguro frente a incendios, sea cual sea el patrimonio a proteger.

Incendios en hogares frente a incendios en negocios

Un 73% de los incendios que se producen al año en España ocurren en domicilios. Sin embargo, los daños que ocasionan las llamas son de mucha mayor gravedad en fábricas y negocios. Así, mientras que un incendio medio en una vivienda conlleva el pago de 2.683 euros por parte del seguro, esta indemnización se duplica cuando se trata de comercios (5.406 euros) y se multiplica por 19 en el caso de industrias (50.586 euros).

Con respecto a los territorios donde más incendios se registran, Lugo encabeza la lista, seguido por Badajoz, Córdoba, Jaén y Cuenca. Se trata de provincias donde la población se encuentra dispersa entre varios municipios. Así, las llamas causan mayores destrozos en los pequeños municipios (menos de 50.000 habitantes,) que en las grandes ciudades.

Seguro frente a incendios: ¿Quiénes lo contratan?

La mayor parte de los inmuebles protegidos por un seguro frente a incendios son viviendas (88%). El resto se reparte entre comercios (6,1%), comunidades de propietarios (3,2%), industrias (1,9%) y otro tipo de espacios. Sin embargo, el peso de los hogares se diluye notablemente cuando lo que se analiza es el reparto de las indemnizaciones. Las familias reciben el 35% del dinero, mientras que las industrias ingresan el 44% y los comercios otro 11%.

UNESPA recuerda que el seguro frente a incendios es sólo una pequeña parte de todo lo que ofrece un seguro. Sin embargo, sigue siendo una de las protecciones más importantes para el asegurado ya que, en caso de producirse un incendio, los daños pueden ser muy graves. De hecho, los incendios son relativamente poco frecuentes, pero aun así, hay muchos. En España, en el ejercicio 2020-2021, hubo un incendio cada seis minutos.

 

El seguro obligatorio de viaje cubre caídas de pasajeros al bajar del autobús

Tras seis años de lucha judicial, la Audiencia Provincial de Alicante ha dado la razón a una pasajera accidentada cuando bajaba del autobús urbano. Resbaló en un charco propinándose un golpe en la cabeza. De esta forma, el seguro obligatorio de viaje debe cubrir este tipo de accidentes y la mujer debe ser indemnizada con 1.200 euros por los daños sufridos.

La sentencia fue emitida el pasado año 2021 y supone un caso de jurisprudencia destacada. Y es que establece que, aunque el autobús se encontraba parado, no es aceptable que la culpa del resbalón fuera en exclusiva de la pasajera herida por encontrarse ya en la calle. Así, el lugar donde se detiene el autobús es una “circunstancia determinante”, recalca la sentencia. En especial si llueve y es de noche, lo que convierte la caída en un suceso ligado al viaje y al vehículo. “Lo normal es que los viajeros puedan descender del vehículo que los transporta en plenas condiciones de seguridad”.

El Reglamento del Seguro Obligatorio de Viajeros recoge como riesgos asegurados el “choque, vuelco, alcance, salidas de la vía o calzada, rotura, explosión, incendio, reacción, golpe exterior y cualquiera otra avería o anormalidad que afecte o proceda del vehículo”. Sin embargo, no especifica qué ocurre con los pasajeros que caen en la calle, o justo cuando bajan del transporte.

Es por ello que la justicia ha definido esta circunstancia específica como una “anormalidad” ligada al viaje. Esta fórmula sirve como cajón de sastre para englobar aquellos accidentes no mencionados en la ley, pero que, por sentido común, merecen protección por parte del seguro obligatorio de viaje. Solamente quedan excluidos “los asegurados que provoquen los accidentes en estado embriaguez, bajo el efecto de drogas o mediante la comisión de actos dolosos”. Una circunstancia que en este caso no se daba.

Fuente: Cinco Días.