¿Es obligación del Consorcio de Compensación de Seguros pagar los destrozos sobre un vehículo robado?

Cuando un ladrón roba una moto y tiene un accidente, el Consorcio de Compensación de Seguros debe pagar por los daños causados a terceros. Sin embargo, ¿quién paga los daños causados en el propio vehículo robado? Esta cuestión ha sido resuelta recientemente por la Audiencia Provincial de Madrid en su sentencia 43/2024 de 1 de febrero de 2024 (Rec. 49/2024).

El tribunal concluye que, en estos casos, el Consorcio de Compensación de Seguros actúa como fondo de garantía, estando obligado a abonar las indemnizaciones por los daños causados por un vehículo robado a un tercero pero no los daños en el propio vehículo. La razón es que los «daños propios» están exentos de cobertura del seguro obligatorio. Para ello, cita un caso análogo resuelto por la Audiencia Provincial de Málaga (sentencia nº 8/2014, de 13 de marzo de 2014).

De esta forma, la sentencia explica que «debe indemnizarse al propietario del vehículo por los daños personales sufridos en el robo, pero no por los daños materiales del vehículo robado, habida cuenta que el artículo 11 de la Ley de Responsabilidad Civil y Seguro en la Circulación de Vehículos a Motor, establece que el Consorcio de Compensación de Seguros indemnizará por «los daños a las personas y en los bienes producidos por un vehículo con estacionamiento habitual en España que, estando asegurado, haya sido robado», refiriéndose el precepto, en consecuencia, a los daños causados «por» el vehículo y no «al» propio vehículo».

Según los hechos, acusado conducía una motocicleta sin conocimiento ni autorización de su legítimo titular y, con absoluto desprecio de las más elementales normas viales continuó a gran velocidad, realizando maniobras inesperadas, poniendo con ello en concreto peligro la vida e integridad de las personas, colisionando con dos motocicletas policiales y un vehículo particular. A resultas del golpe, la motocicleta cayó al suelo, fracturándose el retrovisor, y es por esta razón, que la propietaria reclama los daños ocasionados por el choque.

De esta forma, no procede declarar la responsabilidad civil directa del Consorcio de Compensación de Seguros y por ello, no cabe condenar al Consorcio de Compensación de Seguros como responsable civil directo de la indemnización concedida en favor de la propietaria, por los daños materiales de su vehículo robado.

Fuente: Noticias Jurídicas

¿Qué es el Seguro de Accidentes de Convenio?

Muchos empresarios y empresarias son conocedores de la importancia de proteger a la plantilla de su empresa frente a posibles percances con un seguro de accidentes. Sin embargo, en ocasiones se confunde el Seguro de Accidentes de Convenio con el Seguro de Accidentes Colectivo. Por ello, desde S4 Correduría de Seguros queremos explicar las principales diferencias entre ambos seguros, centrándonos en las coberturas del primero dada su importancia.

La principal diferencia entre el Seguro de Accidentes de Convenio y el Seguro de Accidentes Colectivo es la obligatoriedad de contratación. Así, el primero es obligatorio para algunos sectores y está regulado por el correspondiente convenio colectivo. Algunos ejemplos son el sector de la construcción o las industrias del metal. El incumplimiento de esta obligación conlleva sanciones para la empresa y, en caso de accidente laboral, la responsabilidad recae sobre el empresario, que asumirá los gastos e indemnizaciones del accidente.

Analizamos a continuación las principales coberturas:

Infografía: Elaboración propia.

En S4 Correduría de Seguros somos expertos en seguros para empresas. Desde nuestro departamento de Previsión Social te informarán sobre cualquier duda que tengas sobre Seguros de Accidentes de Convenio, teniendo primas muy competitivas para determinados sectores como las industrias del metal de Galicia. Para más información, contacta con s4@s4net.com .

El Supremo sentencia que no es válido el cuestionario de salud cumplimentado con la esposa del asegurado, aunque éste lo ratificara después

El Tribunal Supremo ha estimado el recurso de casación interpuesto contra una sentencia de la Audiencia Provincial de Pontevedra, condenando a la aseguradora al pago de la indemnización por un Seguro de Vida vinculado a una hipoteca. El Alto Tribunal desestima la validez del cuestionario de salud cumplimentado con la esposa del asegurado, aunque el mismo fuera firmado días después de suscribirse la póliza por el asegurado, en su domicilio.

El litigio se inicia cuando la viuda del asegurado reclama la indemnización del seguro de vida, vinculado a un préstamo hipotecario, a la entidad aseguradora y el banco prestamista. Sin embargo, la aseguradora rechazó esta solicitud “al considerar, en síntesis, que de toda la documentación médica aportada resultaba que el fallecimiento traía causa directa de patologías o problemas de salud preexistentes a la firma del contrato y que el asegurado le había ocultado”.

Iniciado el procedimiento judicial, la demanda interpuesta por viuda del asegurado ha sido desestimada en varias instancias y la controversia en casación se centra en determinar si el asegurado infringió o no su deber de declarar el riesgo cuando cumplimentó la declaración de salud.

Fallo: no es válido el cuestionario de salud

Finalmente, el Tribunal Supremo ha determinado la vulneración por parte de la aseguradora de lo previsto en el artículo 10 de la Ley de Contrato de Seguro. Concluye que la compañía debe soportar las consecuencias de haber convertido su deber de presentar al asegurado/tomador un verdadero cuestionario en un mero formalismo, sin que para ello sea impedimento que el asegurado pudiera examinar la documentación contractual a posteriori en su domicilio antes de firmarla.

En segundo lugar, y en lo que respecta a la validez material del cuestionario, el Supremo dice que es preciso que se introduzcan unas cuestiones o preguntas sobre el estado de salud del asegurado que sean “claras” y con “elementos significativos que el asegurado tuviera necesariamente que representarse como objetivamente influyentes, para que la aseguradora pudiera valorar el riesgo”. Concluye el Tribunal que la pregunta genérica planteada en el cuestionario cumple con el requisito de idoneidad, al ser “ambigua”.

De esta forma, el alto tribunal estimar el recurso de casación interpuesto por la viuda del asegurado, dejando sin efecto las sentencias anteriores. Así, condena a la entidad aseguradora a pagar al banco la cantidad de 90.000 euros más los intereses del art. 20 LCS desde el fallecimiento del asegurado para que, una vez imputada esta indemnización al saldo pendiente de amortizar a la fecha del fallecimiento, se entregue el sobrante a la misma demandante. También se deben abonar la cantidad relativa a los gastos de sepelio (abonados por la viuda), más los intereses.

Pueden consultar la sentencia completa en el siguiente enlace:

Sentencia 1573/2023, del Tribunal Supremo, Sala de lo Civil y Penal, de 14 de noviembre de 2023.

Jurisprudencia anterior

No es la primera vez que un procedimiento judicial se centra en la validez del cuestionario previo de un seguro. Sobre este debate, la Sala Primera del Tribunal Supremo se ha pronunciado en numerosas ocasiones y ha ido perfilando una doctrina sobre distintos aspectos relevantes que afectan al cuestionario de salud como el modo en que se cumplimenta (validez formal) o su contenido (validez material).

A este respecto, caben destacar las siguientes sentencias recientes:

  • Sentencia 108/2022, de 14 de febrero, que reitera la doctrina asentada por la Sala en cuanto al modo de cumplimentarlo, entendiendo que si el tomador no fue efectivamente preguntado, ello equivale a una falta de presentación aunque se haya firmado.
  • Sentencias 157/2023, de 3 de febrero y 417/2023, de 27 de marzo, en ambas la cuestión nuclear que se analiza es si, a pesar de que las preguntas del cuestionario eran genéricas y no se referían a afecciones concretas, el asegurado debía declarar que sufría una patología ocular crónica. La Sala Primera considera que en ambos supuestos las preguntas son lo suficientemente claras como para que el asegurado pueda representarse que su enfermedad influiría en la valoración del riesgo que realiza la aseguradora.

Seguros de protección familiar: mucho más que un seguro de decesos

Todos conocemos la utilidad de un seguro de decesos: ayudar a la familia en un momento delicado garantizando que, en caso de fallecimiento del asegurado, la compañía aseguradora se ocupará de todos los gastos y gestiones necesarios para realizar el sepelio. Se incluyen también trámites posteriores (documentos, testamentos, etc.) sin que esto suponga una carga de tiempo o económica para la familia.

Sin embargo, la sociedad lleva demandando desde hace tiempo un seguro que cubra estas necesidades pero que también sea de utilidad en vida. De esta forma, nacen los conocidos como Seguros de Protección Familiar. Además de las coberturas básicas (como prestación del servicio fúnebre, traslados, servicios de gestoría, asesoramiento legal, acompañamiento psicológico, borrado digital, etc.) detallamos a continuación algunas de las coberturas más interesantes de este tipo de pólizas:

  • Cobertura dental, que incluye 25 actos gratuitos (como una limpieza anual), y precios especiales para el resto de actos.
  • Asistencia en viajes con un límite de hasta 12.000 euros en gastos médicos por asegurado.
  • Cremación de mascotas.
  • Garantías accidentales por fallecimiento e invalidez: entre 6.000 y 12.000 euros.
  • Segunda opinión médica.

Adicionalmente, se puede mejorar esta póliza con una Cobertura Multifamiliar de Viajes. Por sólo 55 euros al año por asegurado, se obtiene protección básica los 365 días del año para viajes no superiores a 90 días. ¿Qué incluye?

En cualquier caso, el límite/cúmulo anual será de 50.000 euros.

De esta forma, es posible obtener un seguro de decesos personalizado, a la medida y según las necesidades de cada familia, para estar siempre protegidos, tanto en vida, como ante un posible fallecimiento.

Gerencia de riesgos industriales: seguros para instalaciones fotovoltaicas (Parte II)

En un primer artículo, el departamento de gerencia de riesgos de S4 Correduría de Seguros analizaba los principales problemas que encontramos en las instalaciones fotovoltaicas desde el punto de vista asegurador, tales como el riesgo de incendio y el robo de materiales. En este segundo artículo abordamos qué opciones ofrece el mercado asegurador y algunas consideraciones a tener en cuenta.

Pese a contar con los mencionado mecanismos de identificación de riesgos en el diseño instalaciones fotovoltaicas y una amplia legislación (Ley 24/2013, Real Decreto 1955/2000 para sistemas fotovoltaicos, Real Decreto 842/2002 baja tensión, Real Decreto 413/2014 y Real Decreto 1183/2020 centrales fotovoltaicas y Real Decreto Ley 15/2018, RD 244/2019 para autoconsumo) y de prevención de riesgos laborales, las potencialidades del riesgo inherente al trabajo en instalaciones fotovoltaicas hacen necesario contar con otras herramientas que nos cubran ante cualquier incidente, y a lo largo de toda la vida útil de la instalación solar. Esto ha llevado a la inclusión específica de seguros para paneles solares o coberturas específicas. Y dado que estamos ante inversiones económicas en instalaciones, que en ocasiones son muy elevadas, se hace imprescindible salvaguardarlas ante posibles daños.

Conviene conocer qué tipos de seguros existen y qué es lo que cubren; las garantías a contratar en función de la cobertura de daños a cubrir, como pueden ser los posibles daños a terceros de la instalación (responsabilidad civil), las coberturas orientadas a cubrir daños y problemas en la instalación fotovoltaica. También resultan interesantes los seguros con cobertura legal para el caso de problemas relacionados con la instalación (seguro de Obra Civil), el de robo o la expoliación de las instalaciones, incendios, explosiones o daños derivados por la caída de rayos. Así como, el seguro de propiedad y la cobertura de pérdida de ingresos.

En el ámbito “de vivienda unifamiliar o bloque de viviendas”, existen una serie de daños materiales que pueden darse accidentalmente que se unen a los referidos de robo, granizo u otras condiciones medioambientales. Serían los producidos por la caída de un árbol sobre el tejado, el impacto de una piedra, el mismo desplome de la cubierta o deterioro del tejado puede afectar directamente a los paneles solares.

En este ámbito, las coberturas de los seguros para instalaciones fotovoltaicas vienen marcadas por lo que cada compañía aseguradora considera qué son los paneles solares. Cuando la instalación es interpretada como parte de la construcción de la vivienda, es decir, continente, se entienden como elementos fijos imprescindibles para el buen funcionamiento, como serían otras instalaciones como agua, gas, calefacción o electricidad. En esos casos el seguro del hogar sí se hace cargo de los daños en los paneles solares.

Cuando se interpreta como contenido, se consideran como parte del mobiliario y enseres. En estos casos la póliza de hogar no cubre los daños de los paneles. En este supuesto es conveniente contratar un seguro específico donde incluyan los sistemas de paneles fotovoltaico.

Seguros para instalaciones fotovoltaicas: Conclusiones

El riesgo de inicio de un incendio en instalaciones fotovoltaicas es baja, pero es necesaria una adecuada actuación y una instalación profesional. Se requiere de la intervención de ingenierías especializadas e independientes en seguridad contra incendios que analicen los riesgos y elaboren las pautas a implantar para que la instalación sea segura y eliminar o reducir al máximo riesgos eléctricos, de incendios, problemas estructurales y ambientales.

Algunas de las medidas de seguridad y prevención a tomar son la selección de componentes de calidad, el diseño adecuado de la instalación, llevar a cabo un mantenimiento regular, instalar dispositivos de protección contra sobrecarga así como un sistema de protección contra descargas eléctricas. También es recomendable realizar un análisis del comportamiento al fuego de los diferentes materiales secundarios como el empleo diversos pegamentos y materiales de sellado.

Estas acciones, junto con la instalación de sistemas de vigilancia y de control de acceso en general en cualquier tipo de instalación, ya sea residencial o industrial, alejará a los delincuentes ahorrándonos sorpresas. Prevenir siempre es mejor que curar, pero para estas ocasiones, no hay mejor red de seguridad que contar con una cobertura adecuada que aporte tranquilidad. No nos vale cualquier seguro.